Corren, vuelan los días,
no desearías vivir en este tren
que devora el raíl, muero a cada
segundo que desperdicia en el camino
mi tiempo enfermó de cancer hace tiempo
ya ni si quiera distingo verano
de invierno.
Nevó sobre mi estado de ánimo y se
heló hasta la última gota de
esperanza, que aún tenía mono de tí
y aprendí a vivir sin fingir que
no me dolía el puto agujero que
dejaste en mi alma, en mi vida
y en mi cama, ya ni me calmaba
la rama, me quede en el lodo del
desánimo, me quedé en el camino
y a mi no, a mi no me digas que
es por los dos.
No veía el puto sol, andaba solo
consumiendo los ultimos calos de
un cigarro que me miraba dandome ánimos,
que la calle acariciaba las suelas
de mis zapatos, que la pared robaba
los restos de tu colonia de mis manos.
'Vámonos' decía mi cabeza, 'insistamos'
decía mi corazón, y le hice caso a la
cabeza porque la razón decía que era
el mejor paso hacia la salvación.
Y la verdad que no me arrepiento, que
ahora vivo más deprisa, pero disfruto
más la risa, las miradas y la brisa,
que voy quemando los días con un mechero,
y aunque no me llegue lo bueno no desespero,
creo, pienso, quiero, deseo, lo siento todo
en mi mano, ahogo al mundo como me hacías
tu con tus silencios, y crees que pierdo,
chica, he ganado en salud y veo en tí
el mal, los guantes de boxeo contra
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