Tirar la colilla de un cigarro aún candente,
alzar la mirada, pasar como un fantasma
entre la gente, diferente, como un muerto
que aun siente.
Aislarme en la habitacion esperándote,
mis labios reservados para ti como
en una discoteca, no quiero a nadie
que me prometa, quiero alguien que
me ofrezca amor de etiqueta,
que venga y haga compañia a mis ojeras,
tu verás, ¿vienes, o te vas?, haz lo
que quieras, tu sabrás, pero si te quedas
dame de tu dulce medicina, ponte de
puntillas, bésame la boca, ponte loca,
y ya, déjalo rodar.
Funciono a base de café, tabaco, y música
destructiva que me describa el infierno
y no me pille de susto.
Así me encuentro agusto, disfruto el gusto
de la vida, dulce, salada, amarga, ácida,
y sé donde esta la salida, en tu boca chica,
lo vi claro cuando me fijé en ella y pasé de
tus amigas.
Momentos crudos en los que piensas que deliras,
soñé que te ibas, y vas alejándote mas y más,
¿y qué mas? quemas mi aliento con tu mirada,
ya me lo dijo la puta de mi hada madrina,
ella que de vez en cuando a mi oído se inclina.
Sublime.
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